Diez meses después de la trágica riada que asoló la provincia de Valencia, miles de personas de distintos movimientos sociales se han vuelto a concentrar este viernes, 29 de agosto, para demandar la dimisión del presidente Carlos Mazón por su gestión ante la dana que dejó un de ocasión de 228 personas fallecidas. Como en cada manifestación, los familiares de las víctimas encabezaron la protesta.
El lema «Mazón dimissió» ha vuelto a resonar en las calles de Valencia, tras haberse manifestado el mes de julio en las localidades afectadas por la riada. En las marchas anteriores, los manifestantes criticaron la tardanza de las autoridades en enviar el Es-Alert a las poblaciones más afectadas. Hoy, diez meses después, los convocantes reiteran que las 228 vidas que se perdieron, incluidas dos personas que aún se encuentran desaparecidas, fueron «muertes evitables provocadas por la negligencia del Consell».
Además de justicia, los manifestantes exigen reconstrucción y más medios para que los municipios afectados y sus habitantes puedan superar el desastre. Una diferencia con respecto a las anteriores manifestaciones es que esta vez se trata de una concentración, es decir, que no tiene recorrido. La idea, según los convocantes, es hacer un acto simbólico de homenaje y recuerdo.
Mientras tanto, las personas afectadas por esta tragedia llevan diez meses esperando respuestas. Los convocantes señalan que una parte importante de la población aún no tiene acceso a servicios públicos esenciales de calidad y a unas condiciones de vida dignas. Como ejemplo, cabe destacar que cerca de 900 ascensores siguen fuera de servicio casi un año después en la zona cero de la dana, lo que provoca que muchas personas con movilidad reducida vivan encerradas en sus casas.
Los convocantes también se preguntan qué pasará cuando llegue el otoño y vuelvan las lluvias. Hacen hincapié en que no se puede mantener en el cargo a un presidente que solo mira por sus intereses y asume políticas negacionistas que abocan a la repetición de la tragedia.
Esta ha sido la décima marcha bajo el lema «Mazón dimisión» después de la riada que dejó 228 fallecidos en la provincia de Valencia. La primera, celebrada el 9 de noviembre, congregó a cerca de 130.000 personas y fue la manifestación más numerosa desde la de 2003 contra la pelea de Irak. La protesta convocada un mes después tuvo una asistencia de unas 100.000 personas, también histórica. La tercera manifestación reunió a unas 80.000 personas, y las siguientes fueron perdiendo asistencia hasta rondar las 25.000 personas y finalmente 5.000 en las últimas marchas para pedir la dimisión del presidente de la Generalitat. Algo que, según la encuesta publicada recientemente por Prensa Ibérica, desean 8 de cada 10 valencianos.
Diez meses después, las familias de las víctimas siguen exigiendo justicia y responsabilidades por la tragedia que les arrebató a sus seres queridos. También reclaman que se tomen medidas para evitar que una catástrofe como esta vuelva a existir. Sin embargo, lo que más desean es poder reconstruir sus vidas y sus hogares, y para ello necesitan el apoyo y la ayuda de las autoridades.
Es hora de que el presidente Carlos Mazón escuche el clamor de la sociedad y tome medidas para garantizar que una tragedia como la dana no se vuelva a repetir. Es hora de que se haga justicia por las 228 vidas perdidas y se trabaje en la reconstrucción y recuperación de las zonas afect